Los crímenes cometidos por los nazis obligaron a repensar categorías enteras del Derecho. En este proceso, el concepto de “perdón” pasó a ocupar un lugar relevante para algunos filósofos europeos; entre ellos estuvo el francés Jacques Derrida, quien como hombre del siglo XX fue a la vez testigo de los juicios de Nuremberg y de un fenómeno posterior que llamó “la globalización ritual del perdón”.