El líder del grupo terrorista, Ayman al Zawahiri, divulgó un video en el que acusa al país europeo de haber “ocupado” esas ciudades, a las que considera “puras de yihadistas”
El líder del grupo terrorista, Ayman al Zawahiri, divulgó un video en el que acusa al país europeo de haber “ocupado” esas ciudades, a las que considera “puras de yihadistas”
Cuando Nareen Shammo (Irak, 1986) escucha hablar a las mujeres yazidíes que han logrado escapar de las garras de Daesh, no puede creer que todo lo que le cuentan sea cierto; más bien piensa que está viviendo una pesadilla. «Imagina que estás hablando con una niña de 12 años. Han matado a su padre y no sabe nada de su madre ni de sus hermanas… ¿Qué vida le espera? ¿Cómo se le puede ayudar? Esta gente está viviendo una vida muy difícil», explica la periodista a ABC. Los yazidíes —una minoría étnico-religiosa que vive entre Siria e Irak y a la que también pertenece Shammo— sufren las iras de un Daesh que divide sus familias, mata a sus hombres y a sus ancianas, adoctrina a sus niños para hacer la yihad y utiliza a sus mujeres como esclavas sexuales.
El fiscal general de Teherán afirmó el martes que 70 personas fueron arrestadas por «espionaje» en cuestiones nucleares y militares, según confirma la agencia de prensa de la autoridad judicial en Irán. No se ofrecieron datos sobre las identidades de los encarcelados, la duración de la condena ni los países para los que trabajaban.
La intervención militar de Irán y sus aliados del grupo terrorista Hezbolá, con sede en Líbano, de Rusia y del Ejército del régimen dictatorial de Bashar al Assad (BA) en contra de la insurgencia que enfrenta este último en Siria, integrada por diferentes organizaciones islámicas, moderadas y radicales, así como la campaña de bombardeos aéreos de la Coalición Internacional integrada por más de 40 naciones, liderada por EUA, contra el Estado Islámico (EI) en Siria e Irak, son calificadas como crímenes de guerra, al igual que la respuesta militar de los rebeldes en Siria, del EI y de los Kurdos que luchan por su independencia de Turquía, gobernada a “sangre y fuego” por el sátrapa Recept Tayyip Erdogan (RTE).