Las autoridades han utilizado burdas tácticas de propaganda para deshumanizar a las víctimas ante la opinión pública y desviar la atención de los juicios plagados de defectos que desembocaron en sus condenas de muerte; así lo afirma Amnistía Internacional en un informe que ha publicado hoy. En Broadcasting injustice, boasting of mass killing, la organización pone de relieve la campaña mediática emprendida por las autoridades iraníes tras la ejecución colectiva, el 2 de agosto de 2016, de 25 hombres suníes acusados de pertenecer a un grupo armado, consistente en inundar los medios de comunicación controlados por el Estado de abundantes vídeos con sus “confesiones” forzadas en un intento de justificar las ejecuciones.
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