Decapitaciones, crucifixiones, masacres, entierro de víctimas vivas y limpieza étnica y religiosa. Estado Islámico (EI) se ha convertido en sinónimo de brutalidad.
Decapitaciones, crucifixiones, masacres, entierro de víctimas vivas y limpieza étnica y religiosa. Estado Islámico (EI) se ha convertido en sinónimo de brutalidad.
La propaganda para reclutar combatientes en la Yihad, sea para Siria o Irak, se encuentra traducida a varios idiomas incluyendo el castellano. De acuerdo al Canciller sirio, son 83 los orígenes nacionales de las diversas fuerzas fundamentalistas. La propaganda de convocatoria ha recibido el nombre de “Turismo para yihadistas” sobre la base de que Mahona habría señalado que “el turismo es la Yihad en el camino a Ala”.
Más allá de su impacto político, los jihadistas de Estado Islámico dirigen su furia integrista hacia las minorías religiosas de Medio Oriente y, según alertan cada vez más voces, están llevando allí al cristianismo al borde de la extinción
Los avances del Estado Islámico (EI) en Irak y Siria y los genocidios en zonas ocupadas han obligado a los gobiernos de Europa y de Estados Unidos a enfrentar el problema del único modo posible, con una guerra. Guerra que, por lo demás, fue declarada por del EI.