Así lo denunció el presidente de la Comisión de Investigación de la ONU sobre Siria, Paulo Sergio Pinheiro, quien también detalló los intentos del Estado Islámico de «adoctrinar a los menores»
Así lo denunció el presidente de la Comisión de Investigación de la ONU sobre Siria, Paulo Sergio Pinheiro, quien también detalló los intentos del Estado Islámico de «adoctrinar a los menores»
Los extremistas que se han apoderado de grandes partes de Siria e Irak captaron la atención del mundo con su destreza militar y su brutalidad. Sin embargo, los servicios occidentales de Inteligencia también están preocupados por su extraordinario manejo de armas aparentemente menos letales: videos con tomas desde drones y mensajes multilingües en Twitter.
Los yihadistas utilizan a muchachas yasidíes para este propósito, alegando que está permitido por su religión
Hace tres años y medio, poco más o menos, una crisis estallada en Túnez se convirtió, con el correr de los días, en una ola revolucionaria que se expandió al resto del mundo musulmán sin pedir permiso. Dictadores todopoderosos fueron corridos o muertos en cuestión de días. Regímenes hasta ese momento a prueba de balas resultaron borrados de la faz de la tierra en medio de la algarabía y el beneplácito de Occidente, que, además de fogonear la insurrección en Libia, Egipto, Túnez y Siria, bautizó a esa tea encendida con el nombre de «primavera árabe».