Continuadoras de los crímenes de Al Qaeda y las brutalidades de los Ayatolás, las atrocidades yihadistas en la frontera sirio-iraquí nos enfrentan a una verdad patética: ¡el siglo XXI está en guerra de religión!
Continuadoras de los crímenes de Al Qaeda y las brutalidades de los Ayatolás, las atrocidades yihadistas en la frontera sirio-iraquí nos enfrentan a una verdad patética: ¡el siglo XXI está en guerra de religión!
Según cifras del IDCM, el Observatorio de Desplazamiento Interno (por sus siglas en inglés), una organización sin fines de lucro internacional, se estima que, como resultado del avance del Estado Islámico (EI), por lo menos más de 1.3 millones de iraquíes han sido desplazados entre el primero de diciembre de 2013 y el 18 de agosto de este año. Aunque no podemos contar aún con cifras precisas, a esta altura existe suficiente evidencia que se están llevando a cabo matanzas sistemáticas cometidas por los yihadistas contra prisioneros de guerra, opositores políticos, y minorías religiosas como cristianos y yazidíes.
Al evaluar el Estado Islámico de Irak y Siria (ISIS) se pone de manifiesto que, de todos los grupos armados en la región, es por mucho el más importante, el mejor financiado, armado y organizado. Posee más miembros que cualquier otra. Ningún otro grupo lleva a cabo tantos actos de violencia y terror, no sólo contra el pueblo sirio e iraquí, sino también contra la región e incluso más allá. En resumen, el ISIS actualmente es el grupo terrorista más prominente y peligroso del mundo.
Dos hombres fueron públicamente ejecutados en la horca en la madrugada de hoy en la ciudad de Hamedán, en el oeste de Irán, tras ser condenados a muerte por «violar la modestia» de las mujeres, informó el comandante de la Policía de la ciudad, Rasul Moradí.