Declaración Universal de los Derechos Humanos

Declaración Universal de los Derechos Humanos

Publicado el

El 10 de diciembre de 1948 fue el día en el que la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó la Declaración arriba mencionada. Incluye Preámbulos y 30 artículos. Seguramente la Segunda Guerra Mundial -Holocausto incluido- fue el trasfondo e hizo de alguna manera tomar conciencia a las naciones del mundo (o a buena parte de las mismas) de la necesidad de elaborar estos derechos tan fundamentales.

Ver nota completa

“Derechos Humanos- Nuevas Refexiones”, en la 4ª clase de Talmud y Derecho de la UdelaR

“Derechos Humanos- Nuevas Refexiones”, en la 4ª clase de Talmud y Derecho de la UdelaR

Publicado el

Hemos dado en el Curso de Talmud y Derecho a lo largo de los años, varias clases sobre los que hoy en día se llaman “Derechos Humanos”. Se les da ese nombre desde la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que fue aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 10 de diciembre de 1948 en París, en el entonces recién construido Palacio de Chaillot. Los fundadores de las Naciones Unidas reaccionaron frente a los horrores de la Segunda Guerra Mundial revisando los derechos esenciales y naturales de todos los seres humanos. La clase pasada, el Dr. Alejandro Yac, profesor de Derecho Público en la Facultad de Derecho de la UdelaR, nos presentó lo que se enseña en nuestra Universidad, la que es opinión mayoritaria de los juristas. La próxima clase, martes 21 de noviembre, veremos dos puntos de vista diferentes sobre este tema. “Derechos Humanos, nuevas reflexiones” a cargo del Dr. David Malowany y el Dr. Esc. Marcel Legarra.

Ver nota completa

¿Qué fieles sufren más acoso en sus países: musulmanes, judíos o cristianos?

¿Qué fieles sufren más acoso en sus países: musulmanes, judíos o cristianos?

Publicado el

La ola de atentados yihadistas que ha castigado Europa los últimos años ha despertado el miedo de los ciudadanos y el fantasma de la xenofobia. Pasado el estupor general, el apoyo incondicional a las víctimas y la persecución y detención de los terroristas, en las conversaciones cotidianas se empieza a perder el decoro. Llegan entonces los análisis a vuelapluma y las comparaciones burdas sobre la supuesta tolerancia buenista del país propio frente al infierno fanático de los extraños.

Ver nota completa