Mientras la semana pasada se celebraba la Semana de Jerusalén en Santiago, la Federación Palestina desató una inusitada campaña de incitación al odio incompatible con la larga tradición de coexistencia intercomunitaria de Chile y el ejercicio del sistema democrático. El Centro Simon Wiesenthal confirmó que pagaron 20.000 dólares para publicar en el diario El Mercurio mapas falsos que alimentan el antisemitismo.