El año 2011 arrancó lleno de cólera para el mundo árabe. En 10 países africanos y asiáticos estalló la ira contra la falta de garantías de los sistemas políticos y los regímenes autoritarios. Como un efecto expansivo, el suicidio del comerciante Mohamed Bouazizi (26 años) en Túnez, en diciembre pasado, luego de ser castigado por la policía porque no tenía los documentos necesarios para encabezar un modesto negocio de frutas y verduras, revolucionó el mundo árabe.