El 27 de nisán recordamos a las víctimas del Holocausto. Sin embargo, el recuerdo no es una imagen estática del pasado, sino una tarea dinámica de cara al futuro, que plantea grandes desafíos para el mundo judío. Uno de estos retos es la educación de nuestra juventud. Estamos agradecidos de que muchos sobrevivientes todavía están con nosotros. Los abrazamos con toda la fuerza de nuestro amor. Sin embargo, la generación de quienes emergieron de las fauces de la bestia nazi está en creciente retirada de nuestras vidas. Los niños judíos del mañana tendrán que recordar el Holocausto sin el inmenso poder emocional de reunirse con sobrevivientes reales. Cerrar esta brecha será una tarea importante de la educación judía.