La cita es en la entrada de la Biblioteca Nacional, en medio de la soledad típica de los fines de semana en el céntrico barrio Las Nieves de Bogotá. Mientras la mayoría católica de la ciudad se prepara para el Domingo de Ramos, los invitados llegan para la conmemoración del natalicio de Adolfo Hitler. Se hacen llamar Tercera Fuerza (TF).Visten con prendas oscuras; algunos llevan abrigos para hacerles el quite a la insistente llovizna y al frío. Con el cabello a ras y las botas relucientes, que no esconden su condición de aparente milicia, uno de los jefes admite que los periodistas de SEMANA ingresen al lugar de la cita, el salón de un hotel cercano al que solamente se accede con invitación y que está custodiado por la Policía.
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