Si echamos la vista atrás, hace un año y un mes exactamente, en España vivíamos la resaca informativa que habían dejado los sucesos ocurridos durante la confrontación entre la primera autodenominada Flotilla de la Libertad y el ejército israelí. Las dos semanas siguientes a los hechos, en los que las fuerzas de defensa israelíes detuvieron una flota de siete barcos que se dirigían a Gaza para romper el bloqueo marítimo que Israel mantiene por razones de seguridad, en España se vivieron situaciones que provocaron un auténtico escalofrío. En esta oportunidad, el segundo intento por deslegitimar las políticas soberanas israelíes de defensa, demostró a la opinión pública mundial, su verdadera intención política.