Un cable llegado desde Pakistán sobre la persecución a cristianos, del tipo que habitualmente, los diarios no publican o relegan a las últimas páginas, logró llegar a los titulares. Se trata del caso de una joven mujer cristiana llamada Asia Bibi, condenada a muerte por blasfemia, en Ittanwali en la provincia de Punjab. El caso motivó múltiples protestas y como lo señaló el Consejo Cristiano de la India “las leyes de blasfemia de Pakistán han sido condenadas en todo el mundo desde que fueron formuladas. Han sido utilizadas en particular para perseguir a la minúscula comunidad cristiana en Pakistán. Las mujeres cristianas en particular han sido objetos de secuestros, conversiones forzadas y tráfico esclavo”.