Las fuerzas sirias intensificaron ayer su asedio contra la ciudad oriental de Deir el-Zour como parte de una ofensiva para impedir que la sublevación popular crezca durante el mes sagrado islámico del Ramadán. Un nuevo ataque contra la ciudad y acciones similares en otras dos localidades dejaron al menos 52 muertos, afirmaron diversos grupos defensores de los derechos humanos, los cuales consideraron posible un aumento en el número de víctimas.