El diplomático que desató el escándalo

08/Ago/2011

El País, Eduardo Delgado

El diplomático que desató el escándalo

7.8.2011 Soltani. El embajador de Irán recibió el repudio de la colectividad judía y el rezongo oficial
Eduardo Delgado
El embajador iraní en Uruguay, Hojjatollaj Soltani, era visto entre el cuerpo diplomático como una persona reservada y amable. Pero imprevistamente se convirtió en el centro del primer choque diplomático entre Uruguay e Irán.
Soltani puso en duda la magnitud y realidad del Holocausto disparando las protestas de la colectividad judía en Uruguay que sigue reclamando medidas al gobierno.
El diplomático iraní, de tan sólo 39 años, llegó a Uruguay el año pasado y este 27 de julio desató el escándalo al trasladar al país las polémicas declaraciones que hicieron famoso al actual presidente de Irán, Mahmoud Ahmadinejad.
Pese a su juventud, su trayectoria lo muestra ocupando cargos en Venezuela y Bolivia, dos países que han sido señalados como puertas de entrada del polémico régimen iraní en la región.
“Se fue de boca”, comentaron a El País dos diplomáticos allegados a Soltani.
Una anécdota ocurrida hace poco marca el cambio de actitud del diplomático iraní.
Soltani se cruzó al menos dos veces con el embajador de Israel, Dori Goren, y en ambos casos se mostró nervioso e incómodo.
Uno de esos encuentros se dio durante una actividad de ADM, en la que los dos diplomáticos fueron ubicados en la misma mesa pero no sentados juntos.
El otro fue más inesperado, en ocasión de una entrevista abierta que en el café La Diaria dio el especialista en mediación de conflictos de origen judío Edward Kaufman. Fueron invitados miembros del cuerpo diplomático, entre ellos Soltani, quien dijo a uno de los organizadores que concurrió pensando que la actividad era una charla entre él y Kaufman. Cuando vio al embajador de Israel, preguntó qué hacía Goren allí y si era posible que se retirara. Se le explicó que era una actividad abierta y que, obviamente, no era posible pedirle al embajador israelí que se fuera. Soltani resolvió entonces que el que se tenía que ir era él. Y así lo hizo.
Soltani nació el 13 de agosto de 1972, está casado, tiene una hija y es licenciado en Relaciones Internacionales. En 1998 ingresó al Ministerio de Asuntos Exteriores de la República Islámica de Irán como experto en la Segunda Oficina de las Américas, donde hasta el 2001 fue el responsable de la mesa de Venezuela. Entre 2001 y 2006 fue experto en la Embajada de Irán en Caracas, y vicedirector de la Segunda Oficina de las Américas entre 2006 y 2007. En 2007 y 2008 fue el encargado de Negocios de Irán en Bolivia, director de la Primera Oficina de las Américas hasta 2010 y actualmente embajador extraordinario y plenipotenciario de Irán ante el gobierno uruguayo.
Políticos y empresarios que han mantenido contacto con Soltani lo señalan como un hombre muy ubicado en su rol de funcionario diplomático, gentil, medido y políticamente correcto en sus conversaciones.
En sus diálogos siempre intenta dar una buena imagen de su país y contrarrestar las versiones sobre violaciones a los derechos humanos que cada vez más se hacen contra Irán.
Más allá de su curriculum, es muy difícil conocer las tareas que desarrolló tanto en Irán como en Venezuela y Bolivia. Estos destinos en América del Sur generan diferentes especulaciones entre miembros de la colectividad judía en Uruguay, puesto que los gobiernos de Hugo Chávez y Evo Morales son los aliados de Mahmoud Ahmadinejad en la región.
Un grupo de diputados que en enero pasado visitó Irán, se reunió con Soltani antes y después del viaje. La impresión que los legisladores se llevaron fue muy similar: inteligente, medido, amable, gentil, algo parco y adusto.
En los encuentros que el embajador mantuvo con los diputados no se habló del tema de Israel ni las críticas de Estados Unidos por el enriquecimiento de uranio, sino que se centraron en las condiciones culturales y geográficas de cada país y el intercambio comercial. El diplomático no mostró señales de fanatismo ni dogmatismo alguno en esas reuniones y por ello generó sorpresa a varios legisladores sus dichos sobre el Holocausto.
El 27 de julio, durante un encuentro denominado “Verdades y mentiras sobre la lucha contra el terrorismo” realizado en la casa Uruguay-Suecia, Soltani dijo que “existen historiadores europeos que entienden que han muerto solo unas miles de personas” y “no seis millones” en el Holocausto judío.
El canciller Luis Almagro convocó a Soltani, para expresar el rechazo del gobierno a las declaraciones en las que cuestionó la existencia del Holocausto. “Uruguay condena los dichos del embajador”, declaró Almagro. “Para nosotros, el Holocausto es un hecho histórico innegable”, agregó. La negación, “tanto parcial como total, es un elemento completamente negativo que incita a la discriminación”, expresó el ministro. Los representantes del gobierno también comunicaron a Soltani que en Uruguay viven sobrevivientes del Holocausto.
Centro Wiesenthal pide expulsión de Soltani
El Centro Simon Wiesenthal le reclamó al canciller Luis Almagro expulse al embajador de Irán, Hojjatollah Soltani. El planteo se hizo a través de una carta al canciller Almagro que firmaron Shimon Samuels (director de Relaciones Internacionales del Centro Wiesenthal) y Sergio Widder (director para América Latina). “Irán demuestra sus pretensiones genocidas al ser el único Estado que niega el Holocausto como parte de su política. Sus planes nucleares transmiten un mensaje claro: `no hubo un Holocausto, hagámoslo realidad`. Teherán llevó su terror al continente con el atentado contra la AMIA, en Buenos Aires. Ahora exporta su odio genocida a la vecina ciudad de Montevideo”, señaló Samuels.
“Soltani ofendió no sólo la memoria de millones de individuos asesinados por el nazismo; también ha difamado a Uruguay, un pionero en la instalación en América Latina de monumentos en recordación de las víctimas del Holocausto, como el que se encuentra en la popular rambla de Montevideo”, agregó Widder.
“La expulsión de este individuo, que ha abusado de la tolerancia y la hospitalidad de Uruguay, sentaría un precedente histórico a través de las Américas”, concluyeron.