La organización Amnistía Internacional (AI) difundió ayer un informe en el que aporta nuevas pruebas de crímenes de guerra y contra la humanidad por parte del régimen sirio, por lo que reclamó «una acción internacional que detenga la creciente violencia contra los civiles». El informe «Represalias mortales» acusa a las autoridades sirias de orquestar una política dirigida a vengarse de las comunidades que apoyan a la oposición y a intimidar a sus habitantes.