Tel Aviv ha sido desde hace tiempo un paraíso para los gays del Medio Oriente, uno de los pocos lugares de la región donde se sienten libres para caminar tomados de manos o besarse en público.
Tel Aviv ha sido desde hace tiempo un paraíso para los gays del Medio Oriente, uno de los pocos lugares de la región donde se sienten libres para caminar tomados de manos o besarse en público.
“Queríamos que nuestra bandera esté en las olimpíadas..queríamos ser como todos los pueblos..poder participar..lo principal no era traer medallas…pero nos arruinaron el sueño olímpico con el atentado terrorista”. La atleta israelí Esther Roth Shajmurov (60), habla con firmeza y seguridad, pero sin levantar mucho la voz. Todavía tiene los recuerdos bien claros…
La historia de las intensas y complejas relaciones que mantuvieron el Gran Mufti de Jerusalén Amin al Husseini, jefe espiritual de los musulmanes palestinos y el lider nazi Adolf Hitler entre 1934 y 1935 representa uno de los hechos de trasfondo político religioso más interesante y menos conocido de aquellos tiempos. Los motivos que impulsaron a la más alta y venerada personalidad religiosa del Medio Oriente a unir sus propios destinos a los del dictador alemán y en general a las fuerzas del Eje, suscitan aun una indudable curiosidad, abriendo las puertas a un debate que, en el actual contexto político internacional caracterizado por el recrudecimiento del extremismo islámico antisionista y antioccidental, asume un valor aun mayor.
El estadounidense Rafic M. Labboun, identificado como presunto miembro del grupo islámico Hezbollah y detenido en la ciudad mexicana de Mérida, fue trasladado este lunes a Estados Unidos.
El Instituto Nacional de Migración de México, cuyos agentes llevaron a cabo el arresto el domingo pasado, señaló que el supuesto terrorista fue llevado en custodia federal al aeropuerto de Mérida y trasladado en un vuelo comercial de la aerolínea United a Houston, Estado de Texas.