En la semana anterior volvió a sonar la sirena en la calle Pasteur a la 9 y 53, 32 años después del día que el terrorismo islámico destruyó la AMIA, asesinó 85 personas y dejó más de 300 heridos. Tres décadas de impunidad para los perpetradores.
En la semana anterior volvió a sonar la sirena en la calle Pasteur a la 9 y 53, 32 años después del día que el terrorismo islámico destruyó la AMIA, asesinó 85 personas y dejó más de 300 heridos. Tres décadas de impunidad para los perpetradores.
Un informe de la Fundación Yael revela que más de la mitad de las instituciones educativas que apoya incrementaron su matrícula durante el último año, consolidando a las escuelas judías como espacios de identidad, resiliencia y cohesión comunitaria. Crédito foto: FYael
Palestinos hablaron con el periódico británico The Telegraph y revelaron la realidad en la Franja de Gaza: Hamás se apodera de centros de la ONU, de puntos de distribución de alimentos y de envíos de ayuda, con el fin de sembrar el terror entre la población y enriquecerse a su costa.
Los antisemitas se cuidan mucho de no revelarse como son y, para ocultar su prejuicio hacia los judíos, recurren a la máscara del antisionismo. "No soy antisemita, sino antisionista", exclaman muy ufanos; sin embargo, en un análisis del discurso, no pasan la prueba.