A juzgar por lo que han dicho esta semana algunos líderes de la comunidad internacional, el gobierno de Damasco se está quedando cada vez más aislado a consecuencia de su represión de las manifestaciones antigubernamentales. Estados Unidos, Reino Unido o Arabia Saudita subieron el tono de sus condenas como reacción a las continuas informaciones de matanzas de opositores que llegan de Siria.