La llegada de capital procedente de países con poca tradición ciclista no es una novedad en el circuito mundial. En los últimos años, el selecto grupo de la UCI World Tour ha acogido equipos de Bahrein y Emiratos Árabes Unidos. Todavía un peldaño por debajo se sitúa el Israel Cycling Academy, un proyecto ambicioso con el Tour de Francia como meta. La escuadra israelí afronta el segundo año como equipo Profesional Continental, el cuarto en el pelotón. En 2018, ha dado un paso adelante con el fichaje de ciclistas con experiencia en equipos de la máxima categoría mundial como el español Rubén Plaza, el belga Ben Hermans o el italiano Kristian Sbaragli.