Ante la proximidad del 70º aniversario de Israel, me llena de orgullo ver la evolución que ha tenido el vulnerable Estado judío de mi infancia hasta convertirse en el país fuerte y próspero que es hoy. Como presidente del Congreso Judío Mundial, estoy convencido de que Israel ocupa un lugar central en la identidad de cada judío y yo lo considero mi segundo hogar. Sin embargo, me preocupa el futuro de la nación que amo.