Un estado con completa libertad académica, con ministros árabes y MK (diputados), un estado que fomenta profesores, médicos, farmacéuticos y profesores árabes, no puede llamarse un ‘estado de apartheid’, a menos que sea por gente ignorante o malvada. Y, la última persona que puede lanzar esta acusación contra Israel es un dictador como Erdoğan que ha tomado medidas enérgicas contra la libertad de expresión y la libertad de prensa en su propio país.