Un grupo de musulmanes canadienses está construyendo en el extremo septentrional del país lo que en poco tiempo será conocida como la mezquita del Polo Norte.
Un grupo de musulmanes canadienses está construyendo en el extremo septentrional del país lo que en poco tiempo será conocida como la mezquita del Polo Norte.
Nada mejor para conocer al Hamas que leer y analizar su carta fundacional, llamada “Pacto del Movimiento de Resistencia Islámica”, publicado el 18 de agosto de 1988.
Recientemente, veintidós gallegos de todas las edades y profesiones, todos ellos miembros de la Asociación Gallega de Amistad con Israel, viajaron al país hebreo para conocer in situ qué había de mito y qué de realidad en todo lo que nos cuentan y en todo lo que nos dejan de contar los medios de comunicación occidental.
En el caso del debate sobre la política francesa respecto a los gitanos de Rumanía, la manca finezza ha sido tan abrumadora, que el resultado podría ser una caricatura de la más estridente de las partituras de Igor Stravinski. Chirriar de lenguas a muy bajo nivel, lo cual nos recuerda que, puestos a ser simples, los europeos podemos ganar la pole position cuando nos ponemos. Por un lado, Francia ha sacado la brocha gorda y ha iniciado una política contra los campamentos ilegales de gitanos rumanos que, de facto, es una política de expulsión contra todo el colectivo. Es decir, teniendo un problema real, cuya compleja solución requiere una cierta valentía política, ha optado por confundir el individuo con el grupo, emulando simbólicamente aquel prior del Císter llamado Arnaud Amaury que en 1209 masacró a los cátaros de Beziers al grito de «Matadlos a todos, que Dios reconocerá a los suyos» (La Vanguardia, por Pilar Rahola).