Esta mañana, la dirigencia comunitaria judeoargentina se vio sorprendida por la publicación, ayer, de la noticia del seguimiento que la inteligencia brasileña realiza hace tres años de unos 20 ciudadanos de ese país convertidos al islam que habrían viajado a Irán para supuestamente capacitarse para conformar una célula terrorista en Brasil, o desarrollar actividades en ese sentido.