El ex presidente iraní Akbar Hashemi Rafsanyani perdió ayer un puesto clave en las estructuras de poder, al verse obligado a abandonar la presidencia de la influyente Asamblea de Expertos a raíz de una vasta ofensiva de los conservadores, que le reprochan su apoyo a la oposición. En tanto, el régimen volvió a reprimir ayer a detractores que realizaron una manifestación sorpresa.