La pregunta no es por qué ha estallado ahora la revolución árabe y egipcia, sino por qué no ha estallado antes… Las teles sólo tienen las imágenes del espectáculo de la plaza Tahrir, reflexiona Margalit, pero la política que decide el futuro de Oriente Medio no se ve en los telediarios. Nadie conoce ese futuro, pero Margalit intuye sus protagonistas: los altos mandos militares más jóvenes; la organización de los Hermanos Musulmanes y, tal vez, un Suleiman convertido, tras la caída del muro árabe, en Putin de Oriente Medio. Margalit confiesa ser uno más de los israelíes acongojados por la posibilidad del fin de la paz con Egipto, un temor que ya ha paralizado toda negociación en Oriente Medio y refuerza a la derecha que gobierna Israel: «Eso no es nuevo, porque su gran aliado siempre ha sido el miedo».