Shumu Shamayim! Esta conocida frase del profeta Jeremías, 2:12 (Espantaos, cielos, y horrorizaros) me vino a la memoria luego de leer un asombroso y totalmente increíble artículo en La Vanguardia del viernes, de la pluma de Tomás Alcoverro, el corresponsal de ese importante diario catalán en Beirut. Ese hombre de prensa que siempre encuentra el medio de criticar a todo lo que sea israelí y, a la par, admirar y enaltecer cualquier cosa que tenga algo que ver con lo árabe, ha quedado muy malparado en un percance sufrido en la capital egipcia. El título del artículo ya lo decía todo “La hora más oscura de El Cairo”.