Unos partidos políticos sin base y una oposición callejera sin dirigentes». Así resume Emadedin el Rachid, comunista de toda la vida, hombre de la élite damascena, que estudió en la Unión Soviética, cultivado científico francófono, al hablar de la compleja e incierta situación política de Siria. Siempre en la oposición al Gobierno –el PC histórico, en cambio, forma parte del Frente Nacional Progresista, amplia plataforma dominada por el Baas– ha ganado recientemente popularidad en sus declaraciones críticas en la televisión siria.