Una corta inmersión en el Mar Muerto ayuda a reducir los niveles de azúcar en sangre y podría mejorar las condiciones médicas de los diabéticos, según se desprende de un estudio preliminar de un equipo de investigadores israelíes. La investigación, desarrollada por un equipo de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Ben-Gurión, en coordinación con el Centro Médico Soroka de Beersheva, y de la que da cuenta el diario «Haaretz», aporta nuevos datos sobre los beneficios de las aguas extremadamente saladas del Mar Muerto, cuyas propiedades son conocidas ya para el tratamiento de enfermedades como la psoriasis.