Prisioneros encarcelados por sus críticas al gobierno del presidente sirio Bashar al Asad son brutalmente torturados y asesinados en las prisiones del país, según denuncia en un estudio la organización Amnistía Internacional (AI), que exige una dura intervención del Consejo de Seguriad de la ONU. Desde el inicio de las manifestaciones a favor de reformas el pasado marzo, al menos 88 personas murieron en las prisiones del país, informó la organización en Londres.