De Rumanía, de Polonia, de Hungría, de Ucrania, de Italia, de Rusia: los líderes religiosos convocados por la Comunidad de San Egidio al encuentro mundial “Bound to Live Together. Religiones y culturas en diálogo”, que se está clausurando en Munich, llegaron juntos al lugar donde se alzaba la barraca nº 28 en el campo de concentración de Dachau. Aquí se encerraban a los sacerdotes católicos y a los pastores protestantes que en las iglesias expresaban su oposición al régimen nazi o que ayudaban a los judíos y perseguidos a esconderse. Desde 1933 al 1945, el lapso de tiempo en el que el campo estuvo en funcionamiento, se registraron 2.720, de 134 diócesis y de 24 países.