Estados Unidos y la Unión Europea se han expresado contra la condena a muerte -por motivos religiosos- de un pastor cristiano en Irán. El condenado, Youcef Nadarkhani, fue encarcelado en 2009 cuando decidió retirar a sus hijos de la escuela, en reacción a un decreto que imponía la enseñanza islámica obligatoria para todos los alumnos. Fundador y pastor de una comunidad cristiana, Nadarkhani argumentó que la Constitución iraní reconoce la libertad de culto para las religiones monoteístas. Su alegato no logró convencer al tribunal que lo condenó a muerte en septiembre de 2010 por apostasía. Si bien el código penal iraní no prevé esa pena en estos casos, los jueces recurrieron a ley islámica para justificar su decisión.