Por estos días varios países importantes de occidente han anunciado su no comparecencia a la conferencia Durban III. Estados Unidos, Canadá, Australia, Nueva Zelanda, Gran Bretaña, Francia, República Checa, Italia, Austria, Alemania y Holanda además de Israel. Esta es la saga de la lamentable distorsión que sufrió la Conferencia Mundial contra el Racismo en Durban 2001, donde multitud de minorías étnicas o religiosas y activistas de derechos humanos de todo el mundo se vieron arrasados por una colosal movida antisemita promovida por los países de la Conferencia Islámica (57 en total), con la aquiescencia del país anfitrión –Sudáfrica-, y la impotencia de los organizadores –la ONU-.