Alberto Spektorowski llegó eufórico a Tel Aviv en un vuelo directo procedente de Madrid: «¡Lo logramos! ¡ETA declara el fin de la actividad armada!», se escuchó 24 horas antes del anuncio oficial. Detrás del aspecto desenfadado, cálido e informal de Spektorowski, se oculta un experto negociador, quien fue recientemente una pieza clave en el proceso que llevó a la organización terrorista vasca a renunciar» definitiva» y unilateralmente a la «actividad armada».