La famosa autodeterminación de los pueblos se da en clave islamista en Medio Oriente. Donde triunfó la primavera árabe, en Túnez, Egipto y Libia, los movimientos más adeptos a las leyes del islam están ganando terreno. Occidente, mientras tanto, observa atentamente. Los tunecinos votaron el fin de semana en las elecciones para la Asamblea Constituyente, las primeras de los 55 años que tiene el país. En Túnez, donde se inició la actual revolución popular árabe en enero pasado y que sacó del poder a Ben Alí, ganaron los islamistas del partido Nahda. El Partido Demócrata Progresista, uno de los más importantes del llamado «campo laico», ya reconoció la derrota en los comicios del domingo.