Cinco estructuras portátiles, con sistemas eléctricos, para ser usadas por los damnificados del terremoto de Turquía como viviendas transitorias, dos mil abrigos de lana, dos mil frazadas de lana y cien colchones inflables, forman parte del primer envío de ayuda que Israel despachó a Turquía, para afrontar las secuelas del terremoto que ha costado la vida de 471 personas.