Rusia y China vetaron ayer en el Consejo de Seguridad de la ONU una resolución que buscaba una salida a la crisis de Siria, mediante el apoyo al plan de transición de la Liga Árabe que condena la violencia del régimen de Damasco contra la población civil. El veto se produjo solo horas después de que la oposición siria denunciara el bombardeo a la ciudad de Homs, foco del alzamiento antigubernamental, por parte de las fuerzas de seguridad de Al Asad. Según los activistas el ataque produjo la mayor masacre desde que comenzó la represión, dejando como saldo la muerte de 260 personas.