Los países de la Unión Europea siguen probando métodos para asfixiar el régimen de Bachar al Asad en Siria y aprobaron una nueva serie de sanciones que recuerdan a los bloqueos económicos de la Europa de los siglos XVIII y XIX.
Los ministros de la UE decidieron vetar los vuelos de carga procedentes de Siria o de aerolíneas de ese país, al tiempo que acordaron no comerciar más metales preciosos ni oro con ese régimen. El objetivo, como en la Época Moderna, es dificultar el abastecimiento del territorio y propiciar su rendición, que en este caso sería la caída de Al Asad.