A pesar de la imagen optimista que quisieron dar después de su reunión en la Casa Blanca anteayer, Barack Obama y Benjamin Netanyahu siguen teniendo serias diferencias respecto de dos preguntas centrales sobre el programa nuclear iraní. Estas son: si Irán decide seguir su carrera para construir un arma nuclear, ¿Occidente podría detectar esa iniciativa a tiempo para impedirla? Y aun cuando fuera detectada, ¿un ataque aéreo sería la mejor opción?