El Consejo Constitucional de Francia informó ayer que declaró contraria a la Carta Magna la ley que castiga la negación del genocidio armenio de 1915 , adoptada el 23 de enero pasado, al considerar que limita la libertad de expresión. La norma había causado una crisis diplomática con Turquía. Ankara expresó su “satisfacción” por el anuncio, pero el presidente francés Nicolas Sarkozy pidió a su gobierno que elabore un nuevo texto al respecto. Se buscará tomar en cuenta las observaciones del Consejo para evitar que vuelva a declararlo inconstitucional.