Queriamos comunicarles que mañana el CCIU no enviara las noticias de prensa como lo hace diariamente. Retomaremos nuestra actividad el próximo lunes. Jag Sameaj!
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Los golpistas de Malí asisten, asombrados, al desmoronamiento de su país. Desde el alzamiento militar del 22 de marzo, los acontecimientos se han precipitado: islamistas radicales han instaurado la sharia, la ley islámica, en las ciudades “liberadas” del desértico norte —entre ellas la simbólica, y hasta hace poco, turística Tombuctú—, los países vecinos han impuesto un draconiano embargo que asfixia su débil economía, más de 200.000 personas han abandonado sus hogares debido al hambre y la violencia y, además, Malí, de facto, se encuentra dividido en dos.
Renunciando definitivamente a juzgarles en una corte civil criminal de Nueva York, como pretendió en un primer momento, el Gobierno de Estados Unidos presentó este miércoles cargos, por la vía militar, contra cinco sospechosos de planificar los atentados del 11-S en Nueva York y Washington en 2001. El Pentágono anunció que comparecerán por primera vez ante el juez en un mes en la base de Guantánamo, en cuyo penal se hallan detenidos, y que la pena máxima que se podrá aplicar sobre sus casos es la de muerte.
“No es accidental que nuestras sociedades de la información sean sociedades sin memoria, o dicho de otro modo, sociedades cuya memoria es “artificial”, como la inteligencia, una memoria que ya no se encuentra en los hombres sino en las máquinas. Por eso la modernidad hace a las sociedades comunidades amnésicas, incapaces de transformar los acontecimientos del pasado en relatos, en narraciones que se puedan transmitir, que se deban aprender, y que deben perdurar a lo largo del tiempo