Israel sepultó, en una ceremonia marcada por la emoción y el dolor, a las cuatro víctimas de la matanza del lunes frente a una escuela judía en Toulouse con un llamado a la firmeza contra el antisemitismo. Los funerales se realizaron en el mayor cementerio de Jerusalén, Har Hamenuhut, en el barrio de Givat Shaul, a la entrada de la ciudad, ante un estimado en unas 2.000 personas.