Que en Israel no todo el mundo vive pendiente del conflicto con los palestinos es algo que debe ignorar buena parte de la opinión pública europea, a la vista del esfuerzo que hace su Gobierno para publicitar el país de las preocupaciones cotidianas. Con este objetivo, en los últimos meses la diplomacia israelí se concentra en mostrar a Europa el dinamismo de su producción cultural. Hace unas semanas exhibió sus artes en general a un grupo de periodistas europeos, y estos días le toca el turno a las plásticas y el diseño, en el marco de lo que en Tel Aviv se conoce como Art Year (año del arte) y en el que jóvenes artistas están invitados a celebrar la ampliación del museo de Tel Aviv, la renovación del teatro nacional y la flamante cinemateca. La Vanguardia ha participado en este periplo por el nuevo arte israelí.