El alcalde de Lviv, Andrei Sadovyy, ha vuelto a rechazar de forma rotunda las nuevas acusaciones racistas a la ciudad ucraniana por parte de la prensa, y ha condenado el llamamiento de un grupo que defiende los derechos de los judíos, quienes han arengado al boicot de algunos restaurantes de esta ciudad por su supuesto sentimiento anti-semita.