El silencio oficial respecto de la crisis política y humanitaria en Siria rápidamente está alcanzando la magnitud del escándalo . Para un gobierno que ha hecho de los derechos humanos una causa primordial, su postura discreta es inadmisible moralmente. El mensaje que están dando la Casa Rosada y el Palacio San Martín a los argentinos y al mundo entero es que al Gobierno le importan exclusivamente los derechos humanos cuando atañen a los años setenta, aquí, y nada más.