La incoherencia de lo que se califica como «Doctrina Obama» ha calado en la comunidad internacional ante los crímenes de lesa humanidad que viene cometiendo el regimen sirio contra su pueblo. La reciente y tibia reacción de expulsión de unos diplomáticos del régimen no será suficiente para frenar una maquinaria estatal que ha hecho del crimen la forma de mantenerse en el poder. Tal posición es repudiable, sobre todo después de que el presidente Obama, la ONU, la Liga Árabe y la OTAN aplicaran la fuerza para quitar del poder al ex dictador libio Gadafi. El escenario sirio demuestra claramente la disminución y pérdida de poder estadounidense y europeo en el mundo árabe.