Creer y decir públicamente que el atentado a la AMIA podría haber sido un acto contra judíos, consecuencia de acciones anteriores realizadas por judíos, es una manera muy peligrosa de pararse al borde del precipicio del antisemitismo.
Creer y decir públicamente que el atentado a la AMIA podría haber sido un acto contra judíos, consecuencia de acciones anteriores realizadas por judíos, es una manera muy peligrosa de pararse al borde del precipicio del antisemitismo.
En estas últimas semanas, el gobierno uruguayo se ha hecho partícipe de esta guerra, tomando partido por la parte árabe, sin importar que, en este caso, esa parte representa la ideología más retrógrada del planeta, heredera del islamismo y del nazi-fascismo.
¿por qué Hamás no emplea las zonas poco pobladas para lanzar desde allí sus cohetes y construir sus túneles? Porque si lo hiciera, las víctimas civiles palestinas descenderían radicalmente, pero el porcentaje de terroristas muertos aumentaría de manera espectacular.
Hoy el desafío de este alto al fuego es generar las condiciones para que en breve plazo se pacte la convivencia pacífica y se logren los primeros acuerdos para conformar dos estados independientes y vecinos, cooperantes y armónicos. En un acuerdo evolutivo, que genere confianzas, progresivo, y custodiado por la comunidad internacional.