Para conocer los antecedentes no hace falta viajar mucho en el tiempo, basta con ver lo sucedido la noche del miércoles, cuando dos jóvenes palestinos de la región cisjordana de Hebrón llegaron al mercado de Sarona, una concurrida zona de ocio en Tel Aviv, y abrieron fuego tras tomarse algo en uno de los cafés de este recinto. La policía detuvo a ambos terroristas, cuyas balas acabaron con la vida de cuatro personas. Este ataque terrorista es el más grave de los ocurridos en Tel Aviv durante esta ola de violencia, también conocida como la «Intifada de los cuchillos», ya que este ha sido el medio más recurrido por los terroristas en las docenas de atentados registrados.