Cuando Giza Alterwajn visitó Yad Vashem, el museo y memorial de la Shoá (Holocausto) en Israel, lo primero que le preguntaron fue si creía en Dios. Respondió que no. «¿Dónde estaba Dios cuando pasó todo esto? Si hay un Dios, ¿cómo permitió todo eso?, les dijo ella. Y le contestaron: ‘Dios te cuidó para que estés con vida, seas testigo y lo cuentes’».