A pesar de que la extrema derecha radical estadounidense vive una renovación bajo el presidente Donald Trump, el Ku Klux Klan, que el sábado organizó un mitin en Virginia, no es más que la sombra de la poderosa organización que alguna vez fue. «Hoy el Klan es sobre todo un ensamblaje de pequeños grupos desunidos sin dirección central, muy inestables», explica a la AFP Oren Segal, director del Centro sobre Extremismo de la Liga Anti-Difamación, una asociación de lucha contra el antisemitismo.